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Cuestión de perspectiva

En un país de Sudamérica, una fabrica de calzados desarrollo un proyecto para exportar zapatos a la India.
Cierto día, la gerencia de la empresa, envía a sus dos mejores consultores a puntos diferentes de la India para hacer las primeras observaciones del potencial de compra de aquel futuro mercado.
después de algunos días de investigación, uno de los consultores envía el siguiente fax a la gerencia de la fabrica: "Señores, cancelen el proyecto de exportacion de zapatos para la India. Aquí nadie usa zapatos."
Sin saber de ese fax, algunos días después el segundo consultor manda el siguiente mensaje: "Señores, tripliquen el proyecto de exportación de zapatos para la India. Aquí todavía nadie usa zapatos."

Moraleja de la historia:
Como se puede apreciar, la misma situación era un tremendo obstáculo para uno de los consultores y una fantástica oportunidad para el otro consultor.
De la misma forma, todo en la vida puede ser visto de diferentes maneras y con enfoques distintos.
La sabiduría popular nos traduce esa situación de la siguiente manera: "Los tristes sienten que el viento gime; los alegres sienten que el nos canta".


La manera como vos enfrentas la vida, hace toda la diferencia.
Autor desconocido

Es gratis!


Un niño pequeño se dirigió a su madre que estaba en la cocina preparando la cena y le entregó un pedazo de papel que había escrito. El papel leía de la
siguiente manera:
a.. Por cortar la grama $5.00
b.. Por limpiar mi cuarto eta semana $1.00
c.. Por hacer mandados $ .50
d.. Por cuidar a mi hermano pequeño $ .25
e.. Sacar la basura $1.00
f.. Por sacar buenas notas $5.00
g.. Por limpiar y recoger las hojas $2.00
h.. Total Adeudado $14.75
Su madre lo miró y en aquel momento el niño pudo ver todos los recuerdos que pasaban por su mente. Ella tomó una pluma, y en el otro lado del papel escribió:
Por los nueve meses que te cargué mientras tú crecías dentro de mí, Es Gratis.
Por todas las noches que me senté a tu lado, te cuidé y rece por ti, Es Gratis.
Por todos los momentos difíciles, y todas las lágrimas que me has causado a
través de los años, Es Gratis.
Cuando lo sumas todo, el precio de mi amor es Es Gratis.
Por todas las noches que estuvieron llenas de temor y por las preocupaciones que sé que vendrán, Es Gratis.
Por los juguetes, la comida, la ropa, y hasta por limpiarte la nariz, Es
Gratis, Hijo.
Y cuando lo sumes todo, el precio de mi amor Es Gratis.
Cuando el niño terminó de leer esto tenía las lágrimas en sus ojos. Miró a su
madre a los ojos y le dijo; "Mamá, que mucho te quiero". Luego escribió en el papel "Pagado en su Totalidad"

Diferencias entre un ganador y un perdedor

Cuando un ganador comete un error, dice: "Yo me equivoqué" Cuando un perdedor comete un error, dice: "No fue mi culpa".
Un ganador trabaja más fuerte que el perdedor y tiene más tiempo; un perdedor Siempre esta "muy ocupado" para hacer lo necesario.
Un ganador enfrenta y supera su problema, un perdedor le da vueltas y nunca logra pasarlo. Un ganador se compromete; un perdedor hace promesas.
Un ganador dice: "yo soy bueno, pero no tan bueno como a mí me gustaría ser". Un perdedor dice: "Yo soy tan malo como lo es mucha otra gente u otros son peor Que yo".
Un ganador escucha, comprende y responde. Un perdedor sólo espera hasta que le toque su turno de hablar.
Un ganador respeta aquellos que son superiores a él y trata de aprender algo de ellos. Un perdedor se resiente con aquellos que son superiores a él y trata de encontrarles defectos.
Un ganador se siente responsable por algo más que su trabajo; un perdedor no colabora y siempre dice: " Yo sólo hago mi trabajo".
Un ganador dice, "Debe haber una mejor forma de hacerlo". Un perdedor dice: "Esta es la manera en que siempre lo hemos hecho".
Un ganador como tú, comparte este mensaje con sus amigos. Un perdedor es egoísta y se lo guarda para sí mismo.

¿Y vos con quién de los dos te identificas?

Espera, no tan rapido...

Cuentan que una vez un científico soberbio fue con Dios y le dijo:
- Señor, convocamos a una junta científica mundial y hemos decidido que ya no te necesitamos.
El señor con su infinita paciencia oyó al hombre y le preguntó:
-¿Ah sí? ¿Y cómo llegaron a esa decisión?
- Pues ya hacemos trasplantes de prácticamente cualquier miembro del cuerpo, podemos hacer bebes para parejas que no pueden tener hijos, crear vida artificial, clonar a la gente y hacer todas esas cosas que antes se consideraban milagrosas.
Dios sólo lo escuchaba y luego atinó a decir:
- ¿Pueden crear vida?
- Así es. Respondió el científico.
- ¿Qué te parece si hacemos un concurso de crear vida? Lo hacemos del modo antiguo, así como yo formé a Adán; tú sabes.
- Me parece bien. Contestó el científico.
- Está bien, pues comencemos. Exclamó Dios.
Entonces el científico tomó un puñado de tierra... y Dios le dijo:
- Espera, no tan rápido; consíguete tu propia tierra.

La puerta del corazon


Un hombre había pintado un lindo cuadro. El día de la presentación al público, asistieron las autoridades locales, fotógrafos, periodistas, y mucha gente, pues se trataba de un famoso pintor, reconocido artista.
Llegado el momento, se tiró el paño que revelaba el cuadro. Hubo un caluroso aplauso.
Era una impresionante figura de Jesús tocando suavemente la puerta de una casa. Jesús parecía vivo. Con el oído junto a la puerta, parecía querer oír si adentro de la casa alguien le respondía.
Hubo discursos y elogios. Todos admiraban aquella preciosa obra de arte.
Un observador muy curioso, encontró una falla en el cuadro. La puerta no tenía cerradura. Y fue a preguntar al artista: "Su puerta no tiene cerradura, ¿Cómo se hace para abrirla?"
"Así es," respondió el pintor. "Porque esa es la puerta del corazón del hombre. Sólo se abre por el lado de adentro."

La fuerza del deseo


El yoga Ramakrishna ilustra, mediante una parábola, la intensidad del deseo que debemos tener: El maestro llevó al discípulo a las proximidades de un lago.
Hoy voy a enseñarte qué significa verdadera devoción – dijo.
Le pidió al discípulo que entrase con él en el lago y, sujetándole la cabeza, se la empujó bajo el agua.
Transcurrió todo un minuto y, a mitad del segundo, el muchacho comenzó a debatirse con todas sus fuerzas para librarse de la mano del maestro y poder volver a la superficie.
Al final del segundo minuto, el maestro lo soltó. El muchacho, con el corazón acelerado, consiguió erguirse, jadeante.
¡Usted ha querido matarme! – gritaba.
El maestro esperó a que se calmara, y dijo:
- Si hubiera querido matarte, lo habría hecho. Sólo quería preguntarte qué sentías mientras estabas bajo el agua.
- ¡Yo sentía que me moría! ¡Todo lo que deseaba en esta vida era respirar un poco de aire!
- Se trata de eso exactamente. La verdadera devoción sólo aparece cuando tenemos un único deseo y llegaremos a morir si no conseguimos realizarlo.

Maestra, ¿que es el amor?

Uno de los niños de una clase de educación infantil preguntó:
• Maestra… ¿qué es el amor?
La maestra sintió que la criatura merecía una respuesta que estuviese a la altura de la pregunta inteligente que había formulado. Como ya estaban en la hora del recreo, pidió a sus alumnos que dieran una vuelta por el patio de la escuela y trajeran cosas que invitaran a amar o que despertaran en ellos ese sentimiento. Los pequeños salieron apresurados y, cuando volvieron, la maestra les dijo:
• Quiero que cada uno muestre lo que ha encontrado.
El primer alumno respondió:
• Yo traje esta flor… ¿no es bonita?
A continuación, otro alumno dijo:
- Yo traje este pichón de pajarito que encontré en un nido… ¿no es gracioso?
Y así los chicos, uno a uno, fueron mostrando a los demás lo que habían recogido en el patio.
Cuando terminaron, la maestra advirtió que una de las niñas no había traído nada y que había permanecido en silencio mientras sus compañeros hablaban. Se sentía avergonzada por no tener nada que enseñar.
La maestra se dirigió a ella:
• Muy bien, ¿y tú?, ¿no has encontrado nada que puedas amar?
La criatura, tímidamente, respondió:
- Lo siento, seño. Vi la flor y sentí su perfume, pensé en arrancarla pero preferí dejarla para que exhalase su aroma durante más tiempo. Vi también mariposas suaves, llenas de color, pero parecían tan felices que no intenté coger ninguna. Vi también al pichoncito en su nido, pero…, al subir al árbol, noté la mirada triste de su madre y preferí dejarlo allí…
Así que traigo conmigo el perfume de la flor, la libertad de las mariposas y la gratitud que observé en los ojos de la madre del pajarito. ¿Cómo puedo enseñaros lo que he traído?
La maestra le dio las gracias a la alumna y emocionada le dijo que había sido la única en advertir que lo que amamos no es un trofeo y que al amor lo llevamos en el corazón.
El amor es algo que se siente.
Hay que tener sensibilidad para vivirlo