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Nunca sabes lo que tienes hasta que lo pierdes

¡¡¡Por Dios que es cierto!!!
Hoy me he dado cuenta de ello. Esta mañana al llegar a trabajar, he tenido una "pequeña" torcedura de tobillo. Digo pequeña, porque en principio, no me ha parecido que tuviera mayor importancia. He seguido andando y listo.. A media mañana, según se me iba enfriando el tobillo he empezado a sentir un dolor y he ido al botiquín y tan ricamente me he dado un poco de tantún.
He seguido trabajando en el ordenador como si nada.
Pero al mediodía... cuando he ido a salir del despacho para ir a comer...
¡¡¡NO PODÍA NI ANDAS!!!
Tenia el tobillo completamente inflamado...
He ido a urgencias y tengo un fisura en un tendón. Así que ¡ale! pastillitas al canto para el dolor y muletas como mínimo para una semana...

Así que en vista a mi accidente, la reflexión de hoy va sobre "Nunca sabes lo que tienes hasta que lo pierdes" (como echo de menos el poder andar y solo llevo unas horas con muletas...)
Espero que os guste

Dicen por ahí que "No apreciamos lo que tenemos hasta que se pierde".
Es como una ley, una de las tantas que tiene la vida y que la mayoría de nosotros desconocemos. Me explico: ¿Como saber que es lo dulce, si no sabes lo que es amargo? ¿Como saber cuando estas de pie, si nunca has estado de rodillas?
Puedes saberlo, eso es cierto, pero solo por teoría. El "Problema" es cuando deja de serlo y en que momento se vuelve real, se transforma en un hecho y, por desconocimiento, comentemos errores que nos traen dolor.
Cuando sientes que cualquier cosa que hacemos no vale la pena y la vida pareciera que avanza lentamente, pienso que es lo que llaman "estar de rodillas"; ¿Solo de rodillas? ¡Estas tumbado en el suelo, ebrio de dolor!
O mejor aun, cuando el "problema" es que las cosas dejan de ser un simple cliché.
Ahora puedes sentir el sabor de esa frase: "Nunca sabes lo que tienes hasta que lo pierdes". Y aunque hayamos perdido cosas o personas con anterioridad, siempre sera una nueva sensacion porque no todos valemos lo mismo para quienes nos rodean.
En fin. Perder a alguien importante nos permite entender lo pequeños que somos en el mundo; creer que podemos determinar el tiempo en que deben partir a otro lugar, otra vida es parte de la fantasean que nos mantiene temerosos, en muchos casos, ante el fin de la existencia. Al parecer, nunca esta dentro de nuestros planes porque siempre evitamos esa idea.
Lo principal es aprender de cada una de la experiencias y cuidar las relaciones que mantenemos con las personas, quererlos, sentirlos parte de nuestra vida; eso también debiera ser con las cosas materiales, en el sentido de tener un especial cuidado para no quitar el valor y maximizar su uso en el tiempo.
Debemos aprender y entender que no todo es para siempre, a valorar la vida misma; es importante que estemos atentos a ciertos detalles importante tanto para tu existencia como para la del resto: aprender cual es tu color favorito o tu sabor favorito, los errores que no cometerás otra vez y las lecciones que lograste sacar, etc.
Lloremos, riamos, sintamos y crezcamos. En resumen, vivamos... Aprendamos con cada momento, con cada error y cada triunfo en la experiencia de estar en este mundo. Creo que de eso se trata esto; de lo contrario, esto de "vivir", al menos para mi, no tendría sentido alguno.


Extraido de: relexiones.blogs.mondragon.edu

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